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sábado, 26 de noviembre de 2011

Para no verte tanto , para no verte siempre

Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.

Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve
,
ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.


Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.



                                                                                                           Silvio Rodríguez






(Quería poner sólo una estrofa, pero cada palabra es precisa y reveladora. Hoy no puedo parar de escuchar esta canción.)

lunes, 10 de octubre de 2011

Se busca final para poema o lo que surja

Y aún no he podido
dejar de pensar(te).
Decir que he elegido
sería mentir(me).

Tal vez he tratado
de evitar el momento
quizás no quería
saber lo que siento.

Buscaba aclararme
y tuve pesadillas.
Tus besos confusos
aun me hacen cosquillas.

Me dejé llevar,
y me vi caer
sabiendo que el final
sólo puede doler.

 La Luna me mira,
brillo de silencio
las dos sin respuestas
borrachas de invierno.

Contradigo al silencio
y perdono hasta al cierzo
Bañada en sus ojos
me ahogué sin remedio.

Posada en la calle,
me entierro en la arena
perdí los principios
y el final del poema.

viernes, 26 de agosto de 2011

La chispa


Caminaba por las calles siempre con las manos abiertas. Ella buscaba ese roce suave y a la vez áspero que fuera capaz de encender la chispa. Acariciaba muros de ladrillo y cemento que solían herirle las manos hasta hacerlas sangrar, pero también chocaba con troncos de árbol tan antiguos que con un suave roce podían ilustrar siglos de historia. Abrigos de pieles o prácticamente deshechos, coches brillantes, barandillas, puertas, ventanales enormes y diminutos… ella sentía a través de las yemas de sus dedos hasta el mas mínimo pensamiento que cruzaba el aire.
Decir que nunca había amado era algo exagerado, ya que ciertas noches de luna llena había rozado la enorme esfera blanca logrando un leve chisporroteo que daba lugar a algunas estrellitas desconocidas para los astrónomos. También el roce con unas cuantas páginas era capaz de hacerla estremecer y de cortarle la respiración… A pesar de sus esfuerzos le costó años de búsqueda encontrar esa mano que con solo acercarse hacía que saltaran chispas. Lo que sucedió, sin embargo, fue aquello que ella ya sospechaba:
El día que encontró la chispa ardió entre las llamas hasta desaparecer.

jueves, 17 de marzo de 2011

Sentir grande

A veces siento grande; también a veces siento mucho, poco, rápido, despacio, bien, mal, sola o contigo… Pero hoy, hoy siento grande. Me pasa a menudo. Me gusta, sobre todo, cuando lo que siento es felicidad, cuando tengo dentro del estómago como una enorme burbuja de energía tan poderosa que hace que hasta me duela la tripa. Lo mejor de todo es esa sensación, cuando me siento en paz con el mundo y admiro todo lo que veo, como si lo viese por primera vez, en esos momentos una sonrisa espontánea se instala en mi cara y soy incapaz de esconder mis sentimientos tras una máscara de seriedad.


Normalmente la música en directo, los paisajes, el arte y algunas personas hacen que me sienta así. Me llevan a pensar en todo lo bueno que es capaz de producir el ser humano. Por desgracia también la rabia me llena a veces, aunque hoy, hoy es la soledad. Es como una tristeza profunda, un vacío muy muy grande, más grande que el que se siente con la mente. Es una corriente de energía que me recorre el cuerpo y me eriza la piel y que sólo puede soportarse con un abrazo. De momento tendré que conformarme con abrazar mi almohada.
Tal vez os hable un día de esas cosas que hacen que sienta grande y sonría...

This is for the ones who stand
for the ones who try again
For the ones who need a hand
For the ones who think they can
(No puedo quitarme esta canción de la cabeza...)