jueves, 3 de junio de 2010

El hobre del traje gris.

Aquel caballero se sienta al lado del niño que vuelve de la escuela, parece incómodo, demasiada infancia para él. Se balancea con el suave traqueteo del autobús urbano, como temblando. Parece que se agite dentro de su traje, el traje es gris y aburrido y le va un poco grande, como si el hombrecillo hubiera menguado, consumido tras tantos años vendiendo su tiempo, su alegría y sus sueños al diablo.Lleva la barba mal afeitada y carga con una expresión triste y ausente acentuada por esos ojos hundidos y vacíos.
Suena su móvil.
Contesta.
Cambia su cara, expresión severa (sólo una máscara: sigue triste).
Coje su maletín y se levanta.
Se acerca a la puerta y baja.
Hasta otro día, yo continuo hasta mi parada.
Mismo día, misma hora, misma rutina; yo al menos sonrío.



Me gusta pensar que por muy altas que sean las barreras y por muy difícil que nos lo pongan, si de verdad queremos, podremos volar...





Cojo el autobús al menos cuatro veces al día... las entradas que estén etiquetadas como "En mi autobús" serán sobre gente real o ficticia que me ha inspirado en mis viajes diarios. Espero que os guste :)

lunes, 31 de mayo de 2010

Quiero.


Hacía mucho que no escribía pero, de repente, lo he necesitado. He necesitado sentirme libre para improvisar. Quiero deshacerme de normas. Hacer volar mis palabras al ritmo de mi corazón y no del tic-tac de mi reloj.
Estoy cansada de responsabilidades, de horarios, de rutinas, de costumbres y de prisas. A veces, cuando parece que has conseguido terminar con tanta norma y formalidad te das cuenta de que no. Parecía el final, pero es sólo un cambio de norma.
Quiero quitarme el reloj y esconderlo en el fondo de un cajón donde no pueda oírlo. Cuando mi respiración tenga un ritmo original y no el del minutero, entonces, apagaré el móvil, no, mejor; lo estamparé contra la pared hasta hacerlo sangrar. Además me vestiré de colores y daré muchas volteretas, hace siglos que no doy una voltereta. Usaré palabras esdrújulas y nunca, nunca, nunca aguantaré la risa. Andaré por la calle despacio y sonriendo. Me gusta hacer las cosas despacio, saboreándolas y disfrutándolas, como si fueran la última y la primera vez al mismo tiempo.
Estoy cansada de dar explicaciones, de aparentar, de sonreír cuando no tengo ganas, de sentirme culpable, de ser un personaje en lugar de una persona y de discutir, sobretodo de discutir, quiero gritar de alegría y no de rabia y quiero llorar de ilusión pero no de angustia.
No quiero que nadie me juzgue, me examine o me evalúe. Quiero actuar por instinto, por placer y por simpatía y no porque es lo que TENGO que hacer.
En definitiva; quiero pensar en el ahora y no en el futuro. Fuera notas, exámenes, líos, carreras, horarios, discusiones… quiero aire y Sol.



El tiempo pasa, pasa tú de él.

sábado, 22 de mayo de 2010

leerestademoda



GENIAL :)

Ya soy semi-libre! Solamente me faltan exaemenes de subir nota y recuperaciones :D Yupiiii

SONRÍAN SIEMPRE

miércoles, 19 de mayo de 2010

Su nombre empezaba por I...

.por I de ilimitada, de idealista, de imantada, de imaginativa, de iconoclasta, de idéntica, de idiota, de igual a igual, de Ilustrísima e impertinente, de ilusa, de ingenua, de imposible, imperativa e impresora de sonrisas… de impura e improvisada, impulsiva, incisiva, inalámbrica e inadaptada. I de inalterable, de inanimada, de incondicional, increíble e incógnita indeterminada, también de indigesta, indomable, inestable y por supuesto infantil. Por I también de inflexible, pero influenciable. De Ítegra, de ignorante, inculta y por supuesto de informada e intelectual. A veces de inteligible, insurrecta e intempestiva. No siempre de interesante o interesada pero sí de intensiva, inintercambiable, íntima, interrogadora, intocable e intoxicante. Si hace buen día I de intrigante y si llueve I de ionizante, invisible e indestructible. Cuando toca irresponsable, interrogante e izquierdista. Casi siempre I de itinerante, irracional e....I de inconclusa.

lunes, 17 de mayo de 2010

Tres semanas para la libertaD..

"Si alguien no queda confundido por la física cuántica, es que no la ha entendido bien."

Niels Bohr

(de esta afirmación yo deduzco que he comprendido a la perfección la física cuántica :)

Hoy examen de Física, Historia e Inglés... mañana Lengua y Filosofia... :S
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"La religión es probablemente el cuento chino más grandioso jamás
contado. Piensen en esto: la religión realmente ha convencido a la gente de que hay un hombre invisible… que vive en el cielo… que observa cada cosa que hacemos, cada minuto de cada día. Y el hombre invisible tiene una lista de diez cosas especiales que no quiere que hagas. Y si haces alguna de estas diez cosas, tiene un lugar especial lleno de fuego y humo y quemazón y tortura y angustia donde va a enviarte para vivir y sufrir y quemarte y atragantarte y gritar y llorar para siempre hasta el fin de los tiempos… pero te ama."

George Carlin

Esto último simplemente me pareció curioso,

PD: Sea usted feliz querido lector de mi blog :D

miércoles, 12 de mayo de 2010

Ahí es Wendy, la segunda estrella a la derecha, volaremos hasta que amanezca.


La primera vez que vi Peter Pan (versionada por Disney cómo no) había nacido ya mi primer hijo. Contemplé alucinada como con unos simples polvitos de hada aquellos niños traviesos se echaban a volar. Wendy, Mikel y John se elevaban emocionados por el nublado cielo londinense acompañados por Peter y Campañilla… Fue entonces cuando recordé algo, los polvos mágicos que a mí me habían hecho volar durante mis años de infancia…este diario, nadie lo leerá nadie jamás, pero si alguna mente malpensada lo hiciera, seguro creería de inmediato que dichos polvos son drogas o algo del estilo… pues no, son polvo de tiza.

Era sólo una niña cuando descubrí que en la bohardilla de la casa de mis abuelos había una enorme pizarra de una tía segunda que había sido maestra en los tiempos de la II República (cuando todavía estaba abierto el colegio). Tenía prohibido subir allí porque según decía mi abuela era peligroso; pero mientras mi abuelo iba al bar a tomar el café y mi abuela se echaba la siesta, yo, subía a hurtadillas por las desvencijadas escaleras y pasaba la tarde curioseando. Aunque debo reconocer que el día que descubrí la pizarra, todos los demás objetos del ático perdieron interés para mí. Aquella pizarra fue testigo de mis primero e inseguros trazos literarios. Las líneas torcidas y desiguales se mezclaban y combinaban en la lisa negrura que, casi olvidada, parecía sorprendida de verme allí, como un preso sin esperanzas amnistiado el día anterior a su ejecución.

Tras el experimento solía borrar las huellas de mi intromisión con las mangas de la camisa o con los flecos de la falda de mi uniforme escolar. Cuando mi abuela, sofocada tras subir el último tramo de escaleras me descubría toda sucia y sonriente, me sacudía enfurecida con aquel paño grisáceo que llevaba siempre colgando del mandil. Para mí aquel polvo que me irritaba los ojos y me resecaba la garganta haciéndome toser, aquel era mi polvo de hadas, el que me hacía volar al país de Nunca Jamás y para vivir alocadas y absurdas aventuras de Indios, Piratas y niños que no querían crecer.




Ese es su propio polvo de hadas... el mío son las sonrisas de mis amigos por la mañana, el olor a chocolate y a crêpes, los besos, las paginas gastadas de los libros de segunda mano, los detalles, la palabra "carcajada", los abrazos y los rumores que dejais los que me leeis.
Y a vosotros, ¿qué os hace volar?