viernes, 31 de diciembre de 2010

Feliz año NUEVO

Cuando el año pasado por estas msimas fechas tanta gente me dijo" ¡Feliz año nuevo!" no imaginé que sería tan NUEVO ni tan FELIZ. Ha habido momentos buenos y malos pero el balance es claramente positivo. Un final de curso bastante estresante no ha podido con los buenos recuerdos que guardo del instituto. El verano, lleno de incógnitas y angustia pero también de viajes, fiestas y momentos geniales. Y estos últimos meses ¿que decir? eso ha sido lo relamente NUEVO.
GRACIAS a todos los que han compartido conmigo este gran año, viejos y nuevos amigos, familiares y hasta a al gente que me cruzo por la calle y a la que no dedico más de 3 segundos. A todos MUCHAS GRACIAS Y FELIZ 2011!!

jueves, 30 de diciembre de 2010

Caperucita durmiente II

Caperucita durmiente trabajaba como escuchacuentos .Pasaba horas y horas escuchando… conversaciones privadas en el transporte público, cotilleos de las vecinas por el patio de tender o incluso colándose en el despacho de algún psicólogo despistado.

[...]. Montones de estanterías llenas de libros se agolpaban entre aquellas sagradas paredes, allí nadie hablaba pero cada uno se contaba su propio cuento en silencio...


[...] Aquel día renunció al trabajo y se instaló en la biblioteca. Allí, entre dos cuentos titulados: “La bella durmiente” y “Caperucita roja” conseguía dormir calentita y en paz.

Pobre Caperucita Roja... ¿Quién no se fiaría de un dulce lobito?- Pensaba a menudo Caperucita durmiente en sus sueños.



 PD: Espero que os gusten estas fotos, son mis primeros experimentos con mi nueva cámara ^^

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Caperucita durmiente

Caperucita durmiente nada sabía de lobos, príncipes ni agujas. Ella era una niña normal; dormilona, friolera, sonriente, tímida, coquetona y saltarina. Con tres años de edad comenzó a trabajar como cuentacuentos en cimas de montaña y paradas de autobús. La niña sin embargo era inconstante y en ciertos momentos dejaba de narrar la historia en voz alta y la contaba tan bajito que sólo se escuchaba dentro de su caperuza. Por este motivo -y otros tantos que no vienen al caso- la niña terminó especializándose en la difícil tarea de escuchacuentos. Pasaba horas y horas escuchando… conversaciones privadas en el transporte público, cotilleos de las vecinas por el patio de tender o incluso colándose en el despacho de algún psicólogo despistado.


Con el tiempo se le cansaron las orejas de tanto escuchar así que cuando no tenía que trabajar procuraba esconderse en sitios silenciosos para echarse la siesta. Durante meses ocupó hospitales, bosques, callejones oscuros y en ocasiones hasta algún balneario para jubilados; pero las palabras seguían resonando en su cabeza. Además, en estos sitios, se aburría escandalosamente.

Un día, por casualidad, mientras seguía a una pareja de adolescentes que discutía acaloradamente llegó a un nuevo espacio-silencio (así los llamaba ella). Montones de estanterías llenas de libros se agolpaban entre aquellas sagradas paredes, allí nadie hablaba pero cada uno se contaba su propio cuento en silencio. Aquel día renunció al trabajo y se instaló en la biblioteca. Allí, entre dos cuentos titulados: “La bella durmiente” y “Caperucita roja” conseguía dormir calentita y en paz.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Muñequita helada

Terminaba sus días contando estrellas en el ático para no pensar en problemas. En invierno, cuando todos dormían, se iba de casa a hurtadillas (que bonita palabra, por cierto) y envuelta con aquella suave mantita morada salía por la portezuela que daba al tejado. Se sentaba en una desvencijada hamaca, la que utilizaba la vecina del 5ª para tomar el sol en verano, y contaba estrellas hasta caer dormida. Cuando al amanecer se despertaba tiritando y medio congelada se ponía a llorar de frío y angustia. Las lágrimas a veces se resbalaban hasta empapar su bufanda de rayas y otras simplemente se acomodaban en sus pálidos carrillos y quedaban ahí: sólidas y heladas. Cuando sus padres se despertaban subían rápidamente a por ella, no podían evitar sin embargo que saliese noche tras noche. Todo terminó aquel día que el despertador no sonó y ella se convirtió poco a poco en un bello muñeco de nieve.


domingo, 26 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

Se permitió disfrutar unos segundos más del arrollador chorro que salía por la alcachofa de la ducha. Unas últimas gotas recorrieron su empapado cuerpo hasta los pies. Salió del diminuto cubículo con cuidado para no resbalar y se cubrió con su enorme toalla. El vapor había hecho reaparecer en el espejo aquellos mensajes que escribieron juntos la semana anterior, antes de que él decidiera que tras dos años de noviazgos todavía no estaba preparado para una relación seria. Monique salió del baño descalza, dejando el rastro de sus pequeños pies, todavía húmedos, sobre las frías baldosas negras. Una vez en su habitación se aseguró de que se vecino, un joven obsesionado con la astronomía, la observaba con su telescopio. Se acercó al tocador se pintó los labios de color rojo y se acercó a la ventana. Poco a poco fue dejando caer la toalla hasta quedar totalmente desnuda y a la vista del “espía”. “Feliz Navidad” murmuró en voz baja divertida.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Espíritu navideño.

Debo reconocer que me siento bastante frustrada y decepcionada. Tras años y años siendo testigo de la emisión repetida de los mismos anuncios al menos esperaba un sencillo “Vuelve a casa vuelveeeee… por Navidadaaaad…” cuando mi madre me vino a buscar a la estación de tren. Y es que la consabida musiquilla tampoco sonó cuando entramos en casa y mi padre nos esperaba (sonriente, eso sí) al otro lado de la puerta. Debo reconocer, sin embargo, que no es mi primer desengaño publicitario ya que yo era de las que cada curso esperaba que, como en el caso del turrón de este año, El Corte Inglés me animara la entrada al colegio en septiembre con aquel típico “ Volver a empezaaaaar otra vez, pa pa pa papara, volver a estrenaaaaaar zapatos y librooosss….”.En fin, debo admitir que por este, y por otros pequeños detalles, mi “espíritu navideño” se está esfumando entre espumillones raídos y luces chirriantes.


Resulta que a pesar de no ser creyente ni practicante de ninguna religión (mucho menos la católica) soy yo la encargada de decorar la casa con los adornos típicos de estas fechas “tan señaladas”. Supongo que será porque me recuerda a mi infancia y porque en el fondo me gusta seguir creyendo en historietas de magia y novelillas… El caso es que este año me ha supuesto mucho esfuerzo controlar mis ansias de colocar al herrero en el portal y es que, al fin y al cabo, los empresarios son los más admirados por todos hoy en día. También me ha parecido apropiado poner al niño Jesús en el riachuelo (en plan nadador precoz) y a los camellos traficando con la castañera. Supongo que la mirada indiferente de mi abuelo desde el sofá me ha convencido para ponerlo todo en su sitio, siguiendo la tradición, como siempre. Tal vez al año que viene haya más suerte y me sienta más libre para representar mi propio best seller en esa escenografía; al fin y al cabo la Biblia ya tiene unos cuantos añitos y está algo pasada de moda.





domingo, 19 de diciembre de 2010

Madrid...

Haciendo un balance de esta semana solamente puedo llegar a la conclusión de que Madrid es una ciudad llena de sorpresas… El martes fui a un interesante debate sobre el fenómeno mediático wikileaks en el que participaron personalidades bastante importantes en el mundo del periodismo y después tomé un bocadillo rápido en el bar más castizo de los alrededores de Atocha. A modo de improvisación continuamos la noche en Huertas, una zona de bares en la que estuvimos hasta bien entrada la madrugada (¡un martes!), y tras perder varios autobuses nocturnos, y buscar cajeros desesperadamente conseguí volver a mi residencia acompañada por una chica de mi clase y dos nuevos amigos.


El miércoles (con sólo 3horas de sueño a mis espaldas) hice con mi clase una divertida (y heladora) comida en una terraza de la calle Montera. Tras la comida, que trascurrió observando el funcionamiento del negocio de la prostitución en esa calle, me di de morros con la inauguración de una tienda de Pull and Bear en la Gran Vía… Además de la cantidad de expertos en moda y algún diseñador famoso al que había oído mencionar en contadas ocasiones lo que más me impresionó fue que regalasen copas de vodka y piruletas. Y es que sí, yo era de ese grupo de Facebook que dice que en cuanto entras a Bershka te dan ganas de pedirte un cubata… en fin, ¡la vida y sus casualidades! Esa noche, tras una sencilla cena de navidad con los amigos de la Residencia volví a salir. Esta vez planificando una noche tranquila que, como no podía ser de otra manera, nos llevó a un bar-discoteca lleno de estudiantes Erasmus que disfrutaban de su momento de máxima locura juvenil. Cuando les contaba todo esto a mis amigas no pude evitar decir: “Vaya fin de semana me he pegado”.

Mis-amigas-que-simpáticas-ellas-que-me-devuelven-a-la-realidad me dijeron “I. hoy es viernes, el fin de semana empieza hoy.”


viernes, 10 de diciembre de 2010

FIESTA!

           Me gustaría ponerme zapatos de aire, para sobrevolar la ciudad por encima de vuestras cabezas.Me pintaría los labios con chocolate y fresas para poder dar los besos más dulces. Me sonrojaría por es esfuerzo tras 38 volteretas y alargaría mis pestañas mirando a las estrellas: soñando son volar.  Mis joyas serías tus caricias y mi citurón tu abrazo. En cada oreja llevaría un preciosa nota musical de aquella melodía tan alegre... Antes de salir llenaría mi bolso de sueños y deseos (nunca se sabe cuando puedes necesitarlo) y finalmente cogería el abrigo, sí, ese que huele a ti.

-¡Ya estoy lista para salir de fiesta!

(No me gusta salir de fiesta por sitios pijos ¬¬)

jueves, 9 de diciembre de 2010

Solos

Todavía recuerdo el calor de tu cuerpo, la dureza y la suavidad de tu abrazo. Yo dentro de tus ojos, tu dentro de los míos: no existía nada más. Solos tú y yo, en medio de... ¿en medio de qué? ya ni siquiera lo recuerdo. Tu abrazo me envolvía y me invitaba a juguetear con tu pelo, con tu sonrisa, contigo. Ahora ya todo es distinto. Aquella fue tal vez la primera y la última vez que estuvimos solos. Ahora ya todo es distinto, tú y yo también somos distintos. Hemos cambiado los dos.  Ahora hay más gente. Ya no estamos solos.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

-¡Schh! Baja la voz, no quiero que nos oigan.


-No es voz, es aullido, grito, aire, carcajada, orgasmo, sentimiento, amor, dolor, placer, risa, felicidad, ternura, rabia, vacío, éxtasis, acción, VIDA. No puedo callar, está ahí, me quema por dentro, me trepa por la garganta clavándome las uñas para salir, me ahogará si no lo expulso, me oxidará el alma si no vuela libre...

-… está bien, volemos juntos.

martes, 7 de diciembre de 2010

Tan fácil.

; Es tan fácil querer a alguien. Es tan fácil que alguien se haga necesario. Es tan fácil sentir que esa amistad estuvo siempre ahí.
; Ha sido tan fácil que en tres meses no pueda vivir sin ellos. Ha sido tan fácil que me animen. Ha sido tan fácil crear una pequeña familia. Ha sido tan fácil hablar, bailar, soñar, cantar, reír, investigar... 
; Será tan fácil ver pelis y comer palomitas. Será tan fácil crecer juntos.Será tan fácil viajar a Berlín.




(¡cómo me gusta ponerme ñoña de vez en cuando!)


COSAS QUE DEBES SABER ANTES DE ENTRAR A LA UNIVERSIDAD

1. No importa lo tarde que sea tu primera clase, te vas a dormir igual.
2. Vas a cambiar completamente y no te darás cuenta
3. Puedes amar a varias personas de manera diferente.
4. Los alumnos de la universidad también tiran avioncitos de papel durante la clase.
5. Si vas a clases con zapatos, te preguntarán por qué andas tan elegante.
6. Cada reloj del edificio muestra una hora diferente.
7. Si eras inteligente en el colegio, mal presagio.
8. No importa todo lo que prometiste al salir del colegio, irás a las fiestas de la Universidad, aunque sean la noche anterior al examen final.
9. Te puedes saber toda la materia y te irá mal en el examen.
10. Puedes no saber nada de la materia y sacar un 7 en la prueba.
11. Tu casa es un lugar perfecto para ir de visita.
12. La mayor parte de la educación es adquirida fuera de las aulas de clase.
13. Si nunca bebiste, vas a beber.
14. Si nunca fumaste, vas a fumar.
15. Si nunca follaste, vas a follar.
16. Si no haces nada de esto durante la universidad, nunca más en la vida lo harás, a menos que entres de nuevo a la universidad.
17. Te vas a transformar en una de esas personas que tus padres te aconsejaron alejarte ellas.
18. Psicología es en verdad biología.
19. Biología es en verdad química.
20. Química es en verdad física.
21. Física es en verdad matemática; o sea, aunque estudies años, igual no vas a saber nada de nada.
22.Sentir depresión, soledad o tristeza no son exquisiteces de quien no tiene nada que hacer.
23. Siempre prometerás que el próximo semestre estudiarás más y saldrás de fiesta menos pero siempre ocurrirá lo contrario.
24. Las únicas cosas que valen la pena en la universidad son los amigos que conocerás allí.
25. No verás la hora de terminar la Universidad.
26. Cuando termine te vas a dar cuenta de que fue la mejor epoca de tu vida
(Encontrado por Internet)

lunes, 6 de diciembre de 2010

Cambios.

En medio. Entre los dos lados de la calle: en la carretera. Entre dos mundos distintos. Bien y mal en todas partes. Antes tenía claro donde estaba mejor. Ahora cuando estoy en un sitio quería estar en el otro. Tengo lo mejor... y lo peor. Por las mañanas no se dónde estoy. Hecho de menos a demasiada gente. Hay amistades disolviéndose a cada segundo. Te echo de menos. Mucho vacío. Siempre lejos, pensando en otras cosas. Volar, pintar, amar, reír, respirar... lejos. Angustia. No sé que hago. ¿Qué estudio?, ¿para qué? A veces me siento tan dentro... y otras tan fuera. A veces quiero estar sola. A veces odio estar sola.
No sé qué es bueno ni qué es malo. Me estoy perdiendo, me perdí. No me encuentro. Me fui sin despedirme, sin avisar. Tengo envidia y alegría. Cambios de humor, cambios de ambiente, cambios de ciudad, cambios de personalidad... Tal vez la que escribe no sea yo, tal vez cambié.
(Necesitaba escribir, vaciarme un poquito ordenar mis ideas, mi remolino,... creo que eso es lo que me falta ORDEN)



Puedo volver
Puedo callar

Puedo forzar la realidad
Puedo doler
Puedo escurrir
Puedo pasar
Puedo fingir que me da igual
Puedo incidir
Puedo escapar
Puedo partirme y negociar la otra mitad
Puedo romper
Puedo olvidar
Puede comerme la ansiedad
Puedo salir
Puedo girar
Puedo ser fácil de engañar
Puedo joder
Puedo encantar
Puedo llamarte sin hablar

Sálvese quién pueda. Vetusta Morla







jueves, 2 de diciembre de 2010

Espejos rotos.

-Aquel curioso día de Diciembre, nunca lo olvidaré… hace ya mucho de aquello, tal vez meses, o años. Seguramente ocurrió hace varias décadas.


-¿Qué pasó abuelo? Cuéntamelo.

-Se rompieron los espejos.

-¿Los qué?

- Oh, es cierto, tú ya no llegaste a conocerlos. Un espejo es, como definirlo, es como una ventanita… sí una ventana. Pero en lugar de ver el exterior te ves a ti mismo.

-¿Y para qué sirve verse a uno mismo?

- Eso debió de pensar el genio de las mariposas porque todos se destruyeron aquel día. Recuerdo que yo estaba en la cocina, desayunando, cuando, de repente, se escuchó en el mundo entero el chasquido de infinitos cristales resquebrajándose. Algunos cayeron al suelo, otros se quebraron como el corazón de un enamorado no correspondido y los restantes se esfumaron sin más, desaparecieron dejando marcos, bases y mangos vacíos.

- ¿Y la abuela? ¿Dónde estaba ella?

- Estaba en el baño, era por la mañana y estaba pintándose los ojos y peinándose… cuando salió del baño, me harté de reír. ¡Qué imagen! Tu abuela con un ojo pintado y una enorme raya negra cruzándole el rostro gritaba asustada “¡yo no lo he tocado!, ¡yo no lo he tocado!”.

-Pero, ¿Por qué se pintaba los ojos?

- Lo sé cariño, ahora no lo entenderías. Antes acostumbrábamos a mirarnos hasta en los escaparates. Pensábamos ingenuamente que lo que nosotros veíamos en el reflejo era lo que los demás verían en nosotros. Nos maquillábamos, nos hacíamos agujeros por el cuerpo y nos pintábamos las piel… tardábamos horas en vestirnos. No contábamos con el brillo de la mirada, con el olor de la piel, con su tacto, con la sonrisa espontanea (muy distinta de la forzada para posar en una fotografía). No éramos consientes de la importancia que tienen el amor y el cariño. Ignorábamos la inteligencia, la conversación fluida, los besos, los abrazos y el sentido del humor, ese humor capaz de activar la risa y pintar una carcajada. El Photoshop era el rey y la gente sólo buscaba la fachada y la mentira. Era fácil dejarse llevar por la etiqueta… Se abandonaron los museos y los recuerdos; millones de fotografías pasaban por nuestros ojos diariamente pero no las mirábamos, las juzgábamos y la olvidábamos al instante.

- No lo entiendo abuelo, no entiendo ninguna de tus palabras.

- Es normal. Está bien, mejor… Bueno, se ha hecho tarde, mamá estará esperando abajo.

- Bueno vale, pero prométeme que terminarás de contarme la historia de los ospejos.

-Espejos, Dani, se llamaban espejos. Antes de irte. Mira, asómate a la ventana, mira el precioso paisaje que hay fuera.

-¿Para qué? Si se ve todos los días lo mismo…

- Tú sólo mira.




Prefiero mis pájaros a vuestras jaulas y mis ventanas a vuestros espejos. (Cita conocida gracias a LaLaLa... ¡gracias por inspirarme en la vida!)

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Si al menos dejase de perder el tiempo...

Ni en el fondo del cajón, ni en el ático, ni debajo de la almhoada, ni siquiera en el fondo de aquel viejo arcón de la época del descubrimiento de América... había desaparecido: el minutero de mi reloj se había esfumado sin más. El segundero intranquilo no dejaba de dar vueltas sin sentido mientras la saeta de las horas esperaba pacientemente. Se negaba a avanzar, no hasta que su compañera volviese para darle el relevo, al fin y al cabo no era la primera hora que se el hacía más larga de lo normal.
Yo , a su vez, me sentía desubicada, perdida, confusa y por primera vez libre de verdad.




La persistencia de la memoria; Salvador Dalí


   

   "Dale una patada al reloj,
hoy no vas a ser de nadie
TU RUTINA PUEDE ESPERAR
vamos a vivir del aire."
                                                                                                               La Fuga

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Lo reconozco, Madrid me estresa. Antes al hablar con alguien lo miraba a los ojos... ahora sólo miro el reloj...
(Me han dicho que la tilde del "sólo" ya n oes necesaria, pero ¡queda tan bonita!)



martes, 2 de noviembre de 2010

Cosas de locos...

¿Por qué la gente loca que anda por Lavapiés hablando sola no se junta con los demás locos que hablan solos? Así harían como los "cuerdos"; hablar a gritos en un círculo sin escucharse unos a otros.

Hoy he estado en Lavapiés. Para llegar hemos preguntado en Huertas a una pareja cual era la direccón que debíamos tomar. El chico nos lo ha indicado amablemente. Nos ha aconsejado al despedirse "tened cuidado".
He cenado en un kebab, me han regalado una ración de patatas fritas. Lo niños jugaban al fútbol en la calle. Correteaban por el parque. La gente de la calle es de todos los colores.
Los bancos de la plaza de Lavapiés tienen reposabrazos a los lados y en medio. Queda bonito. Es cómodo para sentarse . Los vagabundos no pueden tumbarse a dormir.

Hay gente que te llega... y gente que llega a darte un buen dolor de cabeza. GRACIAS POR EL PASEO.
LaLaLa :)

jueves, 14 de octubre de 2010

Sí, bien.

Sí, bien. Estoy perfectamente bien. La gente es genial, el sitio está bastante bien y la carrera me encanta… Es sólo que a veces necesito mi casa, mis cosas, a mis padre y a mis amigos; necesito el consuelo de un abrazo, un olor familiar, una caricia y un buen consejo. A veces me gustaría despertarme en mi cama, rodeada de todas mis cosas y mi rutina. Es curioso cómo se añoran las pequeñas cosas, hasta los detalles más insignificantes se echan de menos. A veces me cuesta sacar de mí los ánimos para levantarme, siempre tuve quien me empujara para continuar. Tal vez ese sea el problema, quizás siempre estuve con ellos y nunca tuve que enfrentarme a algo sola de verdad. De todas formas no es nada, es sólo un momento de bajón, en mi residencia todo el mundo duerme o está ocupado… necesitaba contárselo a alguien. Pero estoy bien. Sí, bien. Estoy perfectamente bien.





Mont Saint-Michel, Verano2010

Cuando caminas por arenas movedizas no puedes detenerte, debes ir siempre avanzando, en cuanto te paras te hundes...

domingo, 29 de agosto de 2010

Pongamos que hablo de Madrid...

Me miedo, me da mucho miedo. Finalmente las cosas han salido bien, mucho mejor de lo que me esperaba. Me han cogido en una universidad de Madrid con una nota bastante alta para hacer la carrera que siempre quise hacer. Es una gran noticia. Lo es. Pero ahora, ahora solo queda una semana hasta que me vaya...
Dentro de poco tendré que empezar a meter mi ropa en maletas, los platos en cajas, cuadernos, música... y el problema es que no se que hacer con mis recuerdos. Ya tuve que irme una vez de mi casa. Con 7 años me mude a otra ciudad, mas lejos, mas grande y con mas oportunidades. Ahora vuelvo a hacer lo mismo pero no puedo parar de pensar en lo rápido que cambian las cosas. Cuando vuelva ya nada sera IGUAL, nada sera diferente pero todo habrá cambiado. Mis padres, mis amigos... la gente está en constante cambio pero no nos damos cuenta porque cambiamos con ellos. Cuando vuelva seguramente el aire seguirá oliendo igual y el Sol saldrá por el mismo sitio pero pequeños detalles como los desconocidos que llevan compartiendo mi autobús todos los días durante seis años o mis amigos llegando media hora tarde o el bar de siempre todo eso no sera como SIEMPRE. Me llamareis exagerada y seguramente lo soy pero cada vez que escucho una canción sobre amigos, viajes y recuerdos siento un vació en el estómago y me da vértigo pensar en el año que viene. Odio la incertidumbre; por un lado quiero irme ya y ver como es todo aquello, pero por el otro quiero que el verano dure para siempre y compartir mis viajes, mis fiestas y mis aventuras con la gente que quiero y a la que tanto VOY A ECHAR DE MENOS...

martes, 6 de julio de 2010

Es curioso lo fácil que nos resulta creer lo que nos dicen los demás sobre nosotros cuando es algo negativo. Recuerdo más el día que me dijo que era una inútil que todos los días que me ha dicho que era la hija que todo el mundo querría tener. Aquellos gorda y estrafalaria resuenan en mis oídos más fuerte que todos aquellos preciosa, guapa, elegante, deslumbrante con los que también me describieron. A veces nos resulta más sencillo comprender que no le gustamos a alguien que el hecho de que ese alguien este enamorado de nosotros… Y es una pena porque todos somos especiales, todos lo merecemos y tenemos muchas cosas que mostrar a los demás. TODOS, sin excepciones, sin etiquetas y sin complejos.

jueves, 1 de julio de 2010

Pelotas...

Ayer, en mi segunda clase de autosecuela me explicaron que cuando una pelota llega rodando a la carretera hay que disminuir la velocidad. Esto es porque seguramente aparecerá un niño correteando detrás aunque tal y como están las cosas yo creo que aparecerá un grupo de forofos pintarrajeados y uniformados en rojo y amarillo...
Realmente tengo ganas de reventar un balón de fútbol solamente para ver si así se me rebaja un poco la mala leche que me produce la gente que llora por el resultado de un partido, que planifica en función de los partidos del Mundial, que suspende sus estudios pero se sabe de memoria las alineaciones de los equipos, que da ordenes a los jugadores de la pantallla como si estos fueran a escucharle, que no es capaz de correr dos metros sin resoplar pero que llama vagos a los jugadores, que se cree mejor que otro solo por que un equipo formado por jugadores que nada tienen que ver con él gana, que gasta dinero sieendo socio de un club mientras no le llega para otras cosas de primera necesidad,..
Espero que con esta entrada no se ofenda ningun futbolero pero como rajar un balón no me iba a dejar más tranquila mejor lo digo todo por aquí.


Sed felices y no veais mucho fútbol que atonta... :)

jueves, 3 de junio de 2010

El hobre del traje gris.

Aquel caballero se sienta al lado del niño que vuelve de la escuela, parece incómodo, demasiada infancia para él. Se balancea con el suave traqueteo del autobús urbano, como temblando. Parece que se agite dentro de su traje, el traje es gris y aburrido y le va un poco grande, como si el hombrecillo hubiera menguado, consumido tras tantos años vendiendo su tiempo, su alegría y sus sueños al diablo.Lleva la barba mal afeitada y carga con una expresión triste y ausente acentuada por esos ojos hundidos y vacíos.
Suena su móvil.
Contesta.
Cambia su cara, expresión severa (sólo una máscara: sigue triste).
Coje su maletín y se levanta.
Se acerca a la puerta y baja.
Hasta otro día, yo continuo hasta mi parada.
Mismo día, misma hora, misma rutina; yo al menos sonrío.



Me gusta pensar que por muy altas que sean las barreras y por muy difícil que nos lo pongan, si de verdad queremos, podremos volar...





Cojo el autobús al menos cuatro veces al día... las entradas que estén etiquetadas como "En mi autobús" serán sobre gente real o ficticia que me ha inspirado en mis viajes diarios. Espero que os guste :)

lunes, 31 de mayo de 2010

Quiero.


Hacía mucho que no escribía pero, de repente, lo he necesitado. He necesitado sentirme libre para improvisar. Quiero deshacerme de normas. Hacer volar mis palabras al ritmo de mi corazón y no del tic-tac de mi reloj.
Estoy cansada de responsabilidades, de horarios, de rutinas, de costumbres y de prisas. A veces, cuando parece que has conseguido terminar con tanta norma y formalidad te das cuenta de que no. Parecía el final, pero es sólo un cambio de norma.
Quiero quitarme el reloj y esconderlo en el fondo de un cajón donde no pueda oírlo. Cuando mi respiración tenga un ritmo original y no el del minutero, entonces, apagaré el móvil, no, mejor; lo estamparé contra la pared hasta hacerlo sangrar. Además me vestiré de colores y daré muchas volteretas, hace siglos que no doy una voltereta. Usaré palabras esdrújulas y nunca, nunca, nunca aguantaré la risa. Andaré por la calle despacio y sonriendo. Me gusta hacer las cosas despacio, saboreándolas y disfrutándolas, como si fueran la última y la primera vez al mismo tiempo.
Estoy cansada de dar explicaciones, de aparentar, de sonreír cuando no tengo ganas, de sentirme culpable, de ser un personaje en lugar de una persona y de discutir, sobretodo de discutir, quiero gritar de alegría y no de rabia y quiero llorar de ilusión pero no de angustia.
No quiero que nadie me juzgue, me examine o me evalúe. Quiero actuar por instinto, por placer y por simpatía y no porque es lo que TENGO que hacer.
En definitiva; quiero pensar en el ahora y no en el futuro. Fuera notas, exámenes, líos, carreras, horarios, discusiones… quiero aire y Sol.



El tiempo pasa, pasa tú de él.

sábado, 22 de mayo de 2010

leerestademoda



GENIAL :)

Ya soy semi-libre! Solamente me faltan exaemenes de subir nota y recuperaciones :D Yupiiii

SONRÍAN SIEMPRE

miércoles, 19 de mayo de 2010

Su nombre empezaba por I...

.por I de ilimitada, de idealista, de imantada, de imaginativa, de iconoclasta, de idéntica, de idiota, de igual a igual, de Ilustrísima e impertinente, de ilusa, de ingenua, de imposible, imperativa e impresora de sonrisas… de impura e improvisada, impulsiva, incisiva, inalámbrica e inadaptada. I de inalterable, de inanimada, de incondicional, increíble e incógnita indeterminada, también de indigesta, indomable, inestable y por supuesto infantil. Por I también de inflexible, pero influenciable. De Ítegra, de ignorante, inculta y por supuesto de informada e intelectual. A veces de inteligible, insurrecta e intempestiva. No siempre de interesante o interesada pero sí de intensiva, inintercambiable, íntima, interrogadora, intocable e intoxicante. Si hace buen día I de intrigante y si llueve I de ionizante, invisible e indestructible. Cuando toca irresponsable, interrogante e izquierdista. Casi siempre I de itinerante, irracional e....I de inconclusa.

lunes, 17 de mayo de 2010

Tres semanas para la libertaD..

"Si alguien no queda confundido por la física cuántica, es que no la ha entendido bien."

Niels Bohr

(de esta afirmación yo deduzco que he comprendido a la perfección la física cuántica :)

Hoy examen de Física, Historia e Inglés... mañana Lengua y Filosofia... :S
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"La religión es probablemente el cuento chino más grandioso jamás
contado. Piensen en esto: la religión realmente ha convencido a la gente de que hay un hombre invisible… que vive en el cielo… que observa cada cosa que hacemos, cada minuto de cada día. Y el hombre invisible tiene una lista de diez cosas especiales que no quiere que hagas. Y si haces alguna de estas diez cosas, tiene un lugar especial lleno de fuego y humo y quemazón y tortura y angustia donde va a enviarte para vivir y sufrir y quemarte y atragantarte y gritar y llorar para siempre hasta el fin de los tiempos… pero te ama."

George Carlin

Esto último simplemente me pareció curioso,

PD: Sea usted feliz querido lector de mi blog :D

miércoles, 12 de mayo de 2010

Ahí es Wendy, la segunda estrella a la derecha, volaremos hasta que amanezca.


La primera vez que vi Peter Pan (versionada por Disney cómo no) había nacido ya mi primer hijo. Contemplé alucinada como con unos simples polvitos de hada aquellos niños traviesos se echaban a volar. Wendy, Mikel y John se elevaban emocionados por el nublado cielo londinense acompañados por Peter y Campañilla… Fue entonces cuando recordé algo, los polvos mágicos que a mí me habían hecho volar durante mis años de infancia…este diario, nadie lo leerá nadie jamás, pero si alguna mente malpensada lo hiciera, seguro creería de inmediato que dichos polvos son drogas o algo del estilo… pues no, son polvo de tiza.

Era sólo una niña cuando descubrí que en la bohardilla de la casa de mis abuelos había una enorme pizarra de una tía segunda que había sido maestra en los tiempos de la II República (cuando todavía estaba abierto el colegio). Tenía prohibido subir allí porque según decía mi abuela era peligroso; pero mientras mi abuelo iba al bar a tomar el café y mi abuela se echaba la siesta, yo, subía a hurtadillas por las desvencijadas escaleras y pasaba la tarde curioseando. Aunque debo reconocer que el día que descubrí la pizarra, todos los demás objetos del ático perdieron interés para mí. Aquella pizarra fue testigo de mis primero e inseguros trazos literarios. Las líneas torcidas y desiguales se mezclaban y combinaban en la lisa negrura que, casi olvidada, parecía sorprendida de verme allí, como un preso sin esperanzas amnistiado el día anterior a su ejecución.

Tras el experimento solía borrar las huellas de mi intromisión con las mangas de la camisa o con los flecos de la falda de mi uniforme escolar. Cuando mi abuela, sofocada tras subir el último tramo de escaleras me descubría toda sucia y sonriente, me sacudía enfurecida con aquel paño grisáceo que llevaba siempre colgando del mandil. Para mí aquel polvo que me irritaba los ojos y me resecaba la garganta haciéndome toser, aquel era mi polvo de hadas, el que me hacía volar al país de Nunca Jamás y para vivir alocadas y absurdas aventuras de Indios, Piratas y niños que no querían crecer.




Ese es su propio polvo de hadas... el mío son las sonrisas de mis amigos por la mañana, el olor a chocolate y a crêpes, los besos, las paginas gastadas de los libros de segunda mano, los detalles, la palabra "carcajada", los abrazos y los rumores que dejais los que me leeis.
Y a vosotros, ¿qué os hace volar?

lunes, 10 de mayo de 2010

¿y si salto en tus ojos?

Escribe, tacha, escribe, tacha, coge la calculadora, la deja, apoya la mano en el folio, escribe, tacha. Y yo, que no puedo apartar la mirada de sus movimientos…Me tiemblan las piernas, y me baila el alma; a él también le tiemblan las piernas, o quizás solamente las mueve nervioso por su próximo concierto.. who knows?


Y si salto en tus ojos... Salpica?



sábado, 8 de mayo de 2010

Nada.

Miras el móvil: Nada .


Miras el móvil:Nada .


Miras el móvil: Nada .


Miras el móvil: Nada .


Miras el móvil: Nada .


Miras el móvil: Nada .


Miras el móvil: Nada .


Miras el móvil: Nada.


De repente se ilumina la pantalla, no tardas ni medio segundo en acercar el pequeño aparatito a tus ojillos ansiosos y todavía tardas menos en darte cuenta de que no te queda batería… Te levantas y enchufas el móvil al lado de la mesilla frustrada. Vuelves a sentarte e intentas concentrarte en la filosofía de Kant. Entonces te das la vuelta, te levantas otra vez y…
Miras el móvil. Nada


Miras el móvil. Nada


Miras el móvil. Nada


Miras el móvil. Nada


Miras el móvil. Nada


Miras el móvil. Nada


Miras el móvil. Nada


Te encantaría que sonase, pi-pi, un mensaje. La cancioncilla de Nokia empieza a parecerte pegadiza y original, QUIERES escucharla… incluso te conformarías con las primeras notas: una llamada perdida. Pero nada; hace meses que sólo recibes mensajes de tu compañía telefónica o de tus amigas cuando casualmente tienen saldo. Llamadas muchas, las de tus padres cuando llegas a casa más tarde de lo acordado…


Miras el móvil. NADA.




Últimamente leo a Mafalda antes de irme a dormir, suele sacarme una sonrisa y me ayuda a ver el mes que me espera de forma más positiva. Una semana de clase, mi ULTIMA semana de clase en el instituto y después, exámenes y después Selectividad...

Al menos después, de después, de después, llega el verano! :D

martes, 4 de mayo de 2010


A veces nuestro corazón se rompe sin tocarlo, es tan frágil que un simple estornudo podría deshacerlo en pequeños trocitos. (Yo de momento aguanto la respiración y procuro no pensar demasiado... )

lunes, 3 de mayo de 2010

Smile

http://www.youtube.com/watch?v=UHI6Lsxio5I&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=XeCi2S2qA9o&feature=related

Jo, no se subir vídeos desde YouTube... :S
Bueno, espero que dediquéis un ratito a este vídeo porque a mi me dejó con una sonrisa en la cara.. :)

Sean felices, SIEMPRE.

sábado, 1 de mayo de 2010

Aquella noche llegó casa con los zapatos de tacón en la mano, las medias rotas y el rímel corrido por las lágrimas. Tras varias intentonas logró atinar con la llave en la cerradura… todavía no se le había pasado la borrachera así que avanzó cautelosa por la cocina, que se balanceaba en su cabeza como un barco velero. Se sentía mareada y tenía nauseas, al entrar al baño a sintió unos agudos pinchazos en los pies descalzos; los restos de su corazón roto se le estaban clavando hasta hacerla sangrar.
-!Mierda! - tenía que recogerlos antes de que sus padres los vieran y empezaran a hacer preguntas… nunca le había gustado hablar de esos temas.
Cogió una escoba y fue arrastrando los fragmentos hasta hacer una montañita en una esquina; entonces, con el recogedor los colocó sobre un pañuelo e hizo un nudo para que no se perdiera ningún trozo.
Se sentó en el suelo y trató de recomponerlo, pero ni el celo, ni las grapas, ni ese famoso súper-pegamento que anunciaban en televisión pudieron hacer nada… cuando intentó coserlo lo único que consiguió fue revivir el sufrimiento del momento con cada puntada. Así que desesperanzada guardó todos los pedazos en una bolsa de basura. No sabía qué hacer. Pensó congelarlo pero nada más abrir la portezuela de la nevera, le dio un escalofrío y no se atrevió; no, ella no sería de esas personas con el corazón frío y sin sentimientos. Entonces salió a la calle y se plantó frente a los contenedores de basura.
-El verde – pensó. Al fin y al cabo era materia orgánica, aunque también con las lágrimas se quedaba arrugado y contrahecho como un cartón viejo…
- Al papel pues, al menos así lo reciclarán y alguien podrá aprovecharlo…
No lo tiraría con los plásticos, su corazón no era de esos con sentimientos sintéticos y plastificados, alguna vez había intentado enlatarlos en envases de Coca-Cola para que no molestaran, pero siempre conseguían escapar.
Estaba de puntillas a punto de arrojarlo al contenedor de papel cuando tuvo una última idea. Subió corriendo las escaleras y lo guardó en una caja de zapatos con agujeritos para que tuviera aire. En la caja metió también las cartas y postales que sus amigos le habían enviado a lo largo de los años, metió los besos y abrazos de sus padres, su pintalabios de la suerte, los piropos más bonitos que conocía escritos en un pañuelito de seda, sus tres libros favoritos y la mejor película de la historia junto con su Mp4. Estuvo alimentando a su corazón roto y enfermo con chocolate y sopitas durante al menos 19 días y 500 noches hasta que un día, de repente, el vacío que sentía en el pecho desapareció. Volvió a sentir el palpitar en las sienes al correr, volvió a escuchar los latidos acelerados cuando tenía un examen, volvió a notar un ligero rubor cuando leía en clase y lo mejor de todo; volvió a sincronizarse con otro corazón.







Y harto de buscarte siempre a oscuras
y de volverme en puro hielo
tiré toda mi vida a la basura,
y ni las ratas se la comieron.

Nadie me persigue pero yo acelero.
Llaman a mi puerta y yo ya a nadie espero.

Pero ¿Dónde están los besos que te debo?
En una cajita;
que nunca llevo el corazón encima
por si me lo quitan.

Y ¿Dónde están los besos que me debes?
en cualquier esquina,
cansados de vivir en tu boquita
siempre a la deriva.

Extremoduro

martes, 27 de abril de 2010

Hasta que no hay nada por lo que seguir respirando.

A veces, por la noche (cuando más te echo de menos) me abrazo muy fuerte a la almohada y dejo que mis sueños se diluyan entre mis lágrimas… Con mis labios vacíos dibujo tu silueta y te beso en la soledad de mis noches y en la locura de mi lujuria.
Te deseo, te miro de reojo y aprecio hasta el más mínimo movimiento de tu cuerpo; cada vez que te levantas y el azar y tu arrugada camiseta dejan ver la parte de debajo de tu ombligo, un ligero cosquilleo se desliza desde mi estómago hasta mi entrepierna. Imagino el roce de tu barba mal afeitada sobre mi cuello, las caricias en el minúsculo hueco que queda entre mi cabeza y mi corazón… Quiero envolverte en un abrazo cálido y ardiente, suave y furioso, tierno y apasionado… quiero envolverte, que tú me envuelvas y que no me dejes nunca. Que tu corazón y el mío se acompasen y que mis jadeos marquen el ritmo de tu respiración hasta que ya no haya nada por lo que seguir respirando. Necesito que la distancia entre nuestros labio se esfume, ¿no lo notas? Debe esfumarse. Me encantaría que me susurrases al oído, “Danièle, Danièle” que yo misma saliera por tu garganta y acariciase tus labios, porque no todo el mundo lo dice como tú, como si una ráfaga de viento me levantara del suelo; oírte pronunciar mi nombre me da vértigo y me hace cosquillas… También quiero hundirme en tus ojos, pero de verdad, hasta sentir que me ahogo, que lo único que me salva de perderme en la profundidad es tu negra pupila, que me indica, como un mapa, el centro del Universo. Quiero mirarte a los ojos y hundirme sin remedio; ahora, cuando te miro, es como si simplemente observara mi reflejo en un río de agua clara, sin atreverme a entrar y vigilando, para alejarme rápidamente si te acercas,supongo que por miedo a ser descubierta… Sí miedo, aunque en realidad es miedo a NO ser descubierta, a sentir que ya no puedo hacer nada más, que puedo gritar y llorar pero que tu nunca oirás lo que quiero decir(te). Entonces cierro los ojos y lloro hasta que Morfeo me acoge en sus deliciosos brazos y deja que sueñe que nuestros cuerpos, como dos imanes, permanecerán juntos… juntos hasta que no haya nada por lo que seguir respirando.



¡Ya está aquí! Blanco, suave y con un precioso sello rectangular, lo abro y huele a mar, a aires del Sur y a ella. La oigo susurrarme esas palabras a oído, pedirme que buceeemos hasta Niza en una botella, que bailemos y que cantemos a Silvio, a Sabina, a Ismael... realmente me gustaría... ¿quien sabe a dónde nos llevara el camino de regreso? Tal vez no a Niza pero un viajecito express no nos lo quitará Nadie este verano,, :)
Tambien me da vertigo pensar en ti y en el besote que te debo! ;P
TEQUIEROVIC!

lunes, 26 de abril de 2010

AMIG@S

-...Nunca antes habías llorado por teléfono, no sabía que hacer.
-Lo siento, no he podido evitarlo.

-¿Qué hago?
-Mándale un mensaje, ponle tu nombre.

-¿Me acompañarás? tu vas en bici.
-uhm.. pero sólo hasta la próxima esquina.

- Pero ¿te ha molestado?
-Yo pensaba que no me iba a pasar pero sí.

Desde que creé este blog he publicado exactamente 33 entradas y acabo de darme cuenta de que no he dedicado ninguno a la amistad... En realidad tiene sentido; en mi vida diaria me quejo y comento mis estudios, el mundo, los chicos, las cagadas de la sociedad y las mías propias... pero ultimamente no estoy valorando a mis amigos como se merecen así que hoy va por ellos! :)
Por que aunque no siempre se note mucho sin los buenos consejos, el consuelo, la buena compañía, la diversión, el sentirse escuchado y escuchar, el compartirlo todo, los abrazos en el momento preciso, las llmadas telefónicas, las sonrisas sinceras, las críticas, los "te lo dije" y los "adelante!", nuestras canciones, nuestros piropos, nuestrs regalos y los momentos únicos e irrepetibles que hemos vivido juntos y viviremos LAVIDANOSERÍAIGUAL.

Muchas gracias por existir y SOBRETODO por existir precisamente a mi lado (o a mi lado en la distancia) :)...

Me gustaría poner una foto pero tengo demasiadas para elegir... así que hoy os dejo una canción.

http://www.youtube.com/watch?v=l9Nc0FAk74c

sábado, 24 de abril de 2010

Mi paraguas.


Nos encantaba tumbarnos en aquel prado a pasar la tarde; nos distraíamos charlando o adivinando la forma de las nubes. A veces simplemente nos dábamos la mano y sonreíamos mientras en el cielo feroces dragones y valientes héroes y heroínas luchaban en duelos a muerte… Casas, corazones, castillos, caras burlonas o amenazadoras y millones de sueños desfilaban ante nuestra mirada curiosa durante largas y apacibles horas.
Un soleado día de verano, mientras la cara de una malvada bruja con nariz puntiaguda se transformaba en un redondeado cerdito alado, las nubes comenzaron a oscurecer. Se fueron desplazando hasta juntarse justo por encima de nosotros, como si fuera una reunión de algodones de azúcar. En pocos segundos una enrome tormenta de cuentos se había desencadenado sobre nuestras cabezas. Millones de palabras, letras y frases se precipitaban velozmente desde el cielo empapándonos de historias, historias que nosotros mismos habíamos inventado.
Yo saqué inmediatamente mi paraguas del bolso; lo llevo siempre que no llueve; cosas del destino… lo coloqué boca-abajo sobre el brillante césped y en cosa de un instante estaba colmado de aventuras y romanticismos de cuento, que al plegarlo quedaron allí guardadas. Ahora cuando llueve siempre saco mi paraguas y me dedico a leer historias increíbles de nubes cuentacuentos.

lunes, 19 de abril de 2010

Ahhhhhhhhh!

¿Sólo un cinco? ¿No habías estudiado mucho? ¿Qué te ha pasado en el examen? ¿Qué no te concentras? Que me da igual que te aburras, eres estudiante y es lo que toca… ¿y se puede saber porqué no lo has hecho? Pero, ¿todavía no lo has terminado? No te acuestes tarde. Luego te pasas la tarde en el ordenador o viendo la tele y al final siempre con prisas y agobiada… No abuses de eso que tiene mucha grasa ¿Por qué no me has llamado? Vete a dormir. ¿Y tú que le has dicho? ¡Esa es una zorra! Jo, yo te lo cuento todo, ¿para ti somos amigas? Eres una irresponsable. Se te ven las bragas. En casa a las 4 y ni un minuto más tarde. ¡No haces más que liarlo todo! ¡Vas a llegar tarde! La has “cagao” pero bien. ¿Más dinero?, gastas mucho. Hace mucho que no sales a correr ¿no? ¿Has engordado? Jo, vaya ojeras que llevas hoy. ¿Tú te pintas todos los días? ¡Yo tengo que llevar una 38! Tienes un grano justo en la frente. Tienes que ir a la peluquería que ya se te están abriendo las puntas. Esa no, te marca mucho y no te sienta bien.¡eres la mejor!¡Esto no puede seguir así! ¿De verdad no sabes lo que es? ¿Tú a atletismo? ¿Y qué nota te han puesto? Porque yo saqué lo mismo pero… claro a mi no me tiene enchufe. Lo pasamos genial, que pena que no pudieras salir. Deja de repetir lo mismo todo el rato, me da igual. ¿Y tú tienes un nueve? ¿Sigues esa dieta? Con lo cara que costó y no te la pones nunca. ¡estoy tan orgullosa de ti! Lo siento no puedo ir. Pero tu¿ ya lo has hecho o no? ¿Lo has llamado? hoy es su cumpleaños. ¡Qué guapa estás!¿En serio no lo conoces? ¿Seguro que sólo sois amigos? ¿Has bebido, verdad? ¡No has hecho nada en todo el fin de semana! Necesitas más nota para esa carrera… ¿Irte a Madrid? ¡Cuelga, llevas media hora al teléfono! No haces nada en casa. Ordena tu habitación. ¿Me lo explicas? es que no entiendo a ese profesor. Luego dices que no tienes tiempo para nada ¡si casi no estás en casa!
Hay veces que mucho NO es suficiente.


Da igual si es para bien o para mal; hay veces que simplemente me gustaría que nadie me judge.

domingo, 18 de abril de 2010

Lluvia.

Era un día triste… las nubes de un deprimente color gris plomizo se vaciaban sobre los desgastados adoquines de la acera. Ella caminaba despacio con los ojos fijos en el oscuro horizonte. Un pequeño paraguas plegable se balanceaba en su mano; llovía mucho, pero no le importaba mojarse, quería mojarse. Grandes gotas resbalaban por sus mejillas y le recorrían todo el cuerpo. Llevaba un bonito vestido negro que, un vez mojado permitía adivinar sus delgadas formas casi infantiles. El pelo se le pegaba a la frente y le chorreaba en cascada por la espalda como si se encontrara bajo el grifo de una ducha fría. De las pestañas le colgaban pequeñas gotas que se mezclaban con sus lágrimas. No podía parar de llorar, cuanto más llovía más lloraba. Era un llanto silencioso sin gritos exagerados ni gemidos… sólo lágrimas. Sólo dolor que le dejaba aquel familiar sabor saldo en los labios, pero que le escocía como un ácido en el corazón.
Llevaba unas bailarinas grises que procuraba sumergir en todos los charcos en un intento desesperado de ahogar sus penas. La orquesta formada por millones de gotas chocando violentamente contra la ciudad dormida impedía escuchar cualquier sonido ajeno a aquel estallido tormentoso; por eso no lo oyó acercase por detrás y fue su roce lo que la sacó de aquella ensoñación lluviosa que la hipnotizaba.
-¿Has vuelto?- preguntó insegura. Ni siquiera se atrevió a parpadear temiendo que su presencia sólo fuese una alucinación y que si cerraba los ojos éste desapareciese otra vez.
-Sí, he vuelto- le susurró- no podía dejarte sola con esta tormenta.


Aquella noche en la ciudad llovía y había tráfico, gente, semáforos y ruido pero para ella solamente existía él, él y su maleta vacía, que había vuelto a su sitio habitual en el armario.



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“Hay una buena cantidad de nada en la vida y hay que saber dejarla atrás”.

Carmen Laforet, escritora española

sábado, 17 de abril de 2010

El día.

Hay días que son EL DÍA. Parece que por arte de magia los astros se van a alinear, van a parar todas las guerras , todos los motores van a detenerse y vuestros nombres se escribirán en el estrellado cielo usando millones de lucecitas... Pensamos que hay cosas que deben ocurrir en su MOMENTO y que si ESE momento pasa ya no será posible que ESO ocurra... Aunque luego, en el fondo, siempre encontramos excusas que expliquen porque no pasó ESO ESE día que nos devuelven la esperanza y las ganas de buscar otro MOMENTO y otro DÍA.


ESE DÍA.

miércoles, 14 de abril de 2010

Perderse...

Lulú tenía miedo de perderse ,de esfumarse y desaparecer como su madre. Hacía solo dos años que se había ido. Una fría noche de invierno los había abandonado; llevándose con ella sus maletas y sus esperanzas. Solamente había dejado su olor en las sábanas y una nota en la encimera: “Necesito encontrarme a mí misma”.
Lulú siempre la buscaba, si la encontraba ella, tal vez su madre volviera y todo sería como antes. Intentaba encontrarla en las caras de la gente que vagaba por las atestadas calles de la ciudad, en los enormes abrigos de las señoras cuando iba en el autobús y en las numerosas cajas de zapatos de su vecina del primero. Cuando sus amigos le preguntaban por qué no tenía mamá, ella sin dar más explicaciones contestaba que ésta simplemente se había perdido y luego había tenido que ir a encontrarse.
Años más tarde la realidad golpeó a Lulú como un gran mazo que rasgó definitivamente la venda de ingenuidad con la que había estado protegiéndose todos aquellos años: su madre la había abandonado. A pesar de todo no podía evitar seguir buscando su mirada en los bolsillos de su cazadora, al fondo de los botes de Cola-Cao y entre las páginas de sus libros… Un aciago día de lluvia, finalmente la encontró, los ojos verdes de su madre la observaban desde un charco. Ella sonrío; llevaba años buscando esa mirada.


Mi más sincero agradecimiento a Clara Campoamor por todo lo que hizo por NOSOTRAS.

(78º aniversario de la II República, un recuerdo de algo que pudo terminar de otra manera)

martes, 13 de abril de 2010

El espejo.

Seguimos sin hablarnos. Hace ya mucho tiempo desde nuestra última discusión. Pero esta vez no seré yo quien le pida perdón… A veces me mira de reojo, con mirada aviesa y yo sé lo que significa, me odia. Yo nunca la he ofendido, es ella la que me mira buscando algo, sin saber en realidad qué pretende encontrar. Al mirarme sólo ve una triste caricatura de lo que podríamos haber sido, pero en lugar de revelarse prefiere cerrar los ojos. Le gustaría romperme en pedazos y que desapareciese para siempre. No sabe que si yo no estuviese ella estaría sola de verdad.



MAX.-Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas.
DON LATINO.-Conforme. Pero a mí me divierte mirarme en los espejos de la calle del Gato.
MAX.-Y a mí. La deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemática perfecta. Mi estética actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas.
DON LATINO.- ¡Eres genial! ¡Me quito el cráneo!
MAX.-Latino, deformemos la expresión en el mismo espejo que nos deforma las caras y toda la vida miserable de España.
DON LATINO.-Nos mudaremos al callejón del Gato.


Luces de Bohemia.

lunes, 12 de abril de 2010

El primer beso.

Se escucha una canción en la lejanía, un desgastado David Bisbal se hace odiar en un bar cercano. El claxon de un coche rasga la noche y un mendigo que dormita en un banco cercano se da la vuelta complacido, como si soñase que se encuentra en un cálido y espumoso colchón.
En el rincón él y yo, solos. La triste luz de una farola le ilumina la cara; está más atractivo que nunca. Me he dado cuenta como al agarrarme con delicadeza de la cintura los demás se han ido dispersando a nuestro alrededor hasta que nos hemos quedado solos en el bullicioso bar.
-¿Te apetece salir a tomar el aire?- me ha sugerido aparentando seguridad. Yo he asentido tímidamente con la cabeza.
Una vez fuera colándonos entre la gente de la mano hemos llegado hasta esta esquina. Estamos los dos de pie, en silencio. Siento como si entre sus labios y los míos hubiese una corriente eléctrica que los atrae sin remedio. Me acerco a él, tanto que noto su aliento en mi oreja. Estamos uno al lado del otro, mirando como grupos de adolescentes como nosotros vagan de un bar a otro buscando esa prometida “diversión”. Me coge de la mano y yo acaricio sus suaves dedos uno por uno.
-¿No tienes frío?- le pregunto mientras me siento en el suelo y me acurruco dentro de mis sentimientos.
- La verdad es que un poco sí.
Se sienta a mi lado y me pasa el brazo por los hombros. Desde su cálido abrazo noto divertida como tiembla… Si está temblando de frío, de nervios, de miedo o simplemente de amor, eso realmente no lo sé. Yo miro fijamente la sombra de la farola en las baldosas medio agrietadas del suelo. Él me besa en el pelo y yo me giro despacio. En el momento que nuestros labios se rozan ya no hay nada que hacer. Es un beso lento que sabe un poco a ron y huele a chocolate; me fascina. Nuestros labios encajan como un perfecto rompecabezas. Ya no escucho nada más, solamente los latidos de nuestros corazones que se aceleran cada vez más acompañan nuestro beso. Sus manos me recorren y me acarician el pelo y el corazón. De vez en cuando se separa y me dedica una gran sonrisa, mirándome directamente a los ojos.
Lo más difícil no es el primer beso sino el último...


Sonreír es la segunda mejor cosa que puedes hacer con la boca. :)

domingo, 11 de abril de 2010

El romper de las olas.

Me relaja mirar las olas que rompen enfurecidas contra las inmensas rocas del puerto… Primero un leve retroceso del agua como el de quien coge aire para soplar las velas de una tarta de cumpleaños milenaria. Después millones de minúsculas gotas se precipitan sobre los bloques de granito, que soportan la envestida sin ningún esfuerzo aparente.
Ante este descomunal espectáculo de la naturaleza no puedo evitar ver el símil…
El fuerte oleaje arremete contra las rocas, que aguantan sin moverse, como si el tema no fuera con ellas. Es como nosotros, los humanos que tratamos de aguantar sin perecer las fuertes envestidas de la vida. Aunque, como a las rocas, muchas veces parece que los problemas y las viejas heridas no nos afectan, en realidad, el degaste y la erosión hacen que finalmente nos diluyamos en el agua y desaparezcamos. Primero las rocas pierden sus afiladas aristas y se redondean sus formas haciendo que el agua simplemente resbale sobre ellas; este es el punto en el que a nosotros todo nos da igual, nos rendimos y dejamos de luchar. Es triste, pero es el primer paso antes de esfumarnos definitivamente sin dejar rastro.
Estos pensamientos me deprimen un poco así que cierro los ojos y me concentro en el sonido de las olas. Entonces lo comprendo, sí que hay una metáfora, pero no la he enfocado bien, es justo al revés.
Nosotros no somos una fría roca, somos agua.
Somos las fuertes olas que superan las trabas en su camino. Destruimos rocas al enfrentarnos a nuestros problemas y temores, no colamos por grietas y poros, saltamos y rodeamos obstáculos, fluimos. Somos capaces de adaptarnos; flexibles como un junco no cedemos ante barreras, presas ni rocas. Un sabio (no sé quién fue) dijo que no se le pueden poner barreras al mar. Estoy de acuerdo.




Cuando no hay nada seguro, todo es
posible
.

sábado, 10 de abril de 2010

El primer (des)amor.

-Sientes un extraño cosquilleo en el estómago, como si millones de mariposas revolotearan dentro de ti, es algo maravilloso…- contestó su abuela cuando le preguntó qué pasaba cuando uno se enamora.

- Es como si tu corazón le perteneciera a otra persona. Además solo te apetece compartir tu vida con él, es lo que a mí me pasa con tu padre que en mi vida ya no soy sólo YO ahora somos NOSOTROS, lo compartimos todo ¿lo entiendes?- le explicó su madre.

- Estas todo el tiempo pensando en esa persona y solo quieres estar con él…bueno con él y con sus cuadraditos - suspiró la hija de la portera.

-Haces cosas juntos, cosas de novios, como ir al cine pasear mucho, daros besitos, ir de la mano, suspirar cuando se pone el sol…- le contestó su amiga Marieta con aire sabiondo.

-Os regaláis cosas, habláis cuando uno está triste, no se hija… ¡es que haces unas preguntitas! ¿Le has preguntado ya a tu madre?- la despachó su padre mientras hacía la cena.

Marta siguió preguntando a todos sus vecinos, compañeros de clase y a su familia… finalmente tomó una dura decisión: le diría a Pablito que no quería ser su novia. Después de darle muchas vueltas decidió que enamorarse no tenía ninguna ventaja. No estaba dispuesta a tener dolor de tripa ni mucho menos a darle su corazón a nadie. Tampoco quería dejar de quedar con sus amigos ni compartir sus chucherías. Además no le interesaban para nada los problemas de Pablito y le daban igual los cuadraditos y los circulitos, y sobretodo, le daban arcadas solo de pensar en darle un beso, ¡qué asco! Lo único bueno que tenía era lo de los regalos, pero teniendo a Papá Noel y a Los Reyes Magos ¿Quién quiere un novio? Marta ya tenía 7 años y en ese mismo momento prometió que no se enamoraría nunca. Por suerte, no todas las promesas se pueden cumplir.


Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardin;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí .

J.Sabina

viernes, 9 de abril de 2010

Huída.

Buscó en el fondo de los cajones los restos de esperanza que todavía le quedaban, hacía mucho que ahorraba, pero en cuanto él la encontraba la destruía, por eso había tenido que esconderla. Cogió se ropa más preciada del armario y la colocó en la maleta al lado de los fragmentos de alegría que había recogido del suelo de la cocina. Metió también sus libros favoritos y sus perfumes. También recuperó los álbumes de fotos de cuando era joven, y en sus lomos descubrió que junto con el polvo se habían ido acumulando partículas de buen humor, y que entre las hojas, estaban todavía intactos sus sueños sin cumplir.
Le escribió una nota en la que dejó toda su rabia impresa en dos sencillas palabras que lo decían todo: ME VOY.
Firmó con un poco de pena y puso la carta apoyada en demasiados años de silencio y humillación.
Antes de salir echó un último vistazo a la que había sido su casa los últimos treinta años y contemplo con rencor las gotas de dolor y engaño que todavía se distinguían salpicadas en la pared. Abrió la puerta, cogió su abrigo y su dignidad de la percha, siempre los dejaba ahí antes de entrar, salió. Las llaves ni las tocó, no pensaba volver.
Cerró la puerta con cuidado y se perdió entre la bruma nocturna. Avanzaba segura por la calle, con una maleta en una mano y su destino recién estrenado en la otra, animada por millones de estrellas que esa noche brillaban sólo para ella, para alumbrarle el camino seguro.




Es cómodo, mirar la vida a través de un cristal, esperar que las cosas cambien, mejoren, que nuestros mas íntimos deseos se cumplan... pero por desgracia no suele pasar... si esperamos resultados distintos tenemos que actuar, hacer cosas diferentes... y solamente arrepentirnos de las locuaras que no hemos cometido.

jueves, 8 de abril de 2010

Castillos en el aire.


Hay veces que deseas tanto algo que te gustaría gritarlo, que todo el universo se enterase… lo curioso es que no lo haces, no lo gritas, pero tampoco lo comentas en bajito con un suave susurro, ni siquiera te permites el lujo de pensarlo. Es contradictorio pero incluso si alguien te preguntase serías capaz de decir con indiferencia que te da igual, que no te importa. Seguramente lo haces para protegerte, para no salir herida, para no crearte expectativas ni falsas ilusiones. Construir castillos en el aire siempre se te dio muy bien, demasiado bien, el problema es que esos castillos se deshacen y se hunden, y tu siempre estas debajo desprotegida. Sin darte cuenta terminas enterrada por kilos de arena de aquellos preciosos y prometedores castillos. Entonces ya no hay nada, te quedas vacía y humillada llena de lágrimas que no sabes dónde poner. Por eso ahora cada vez que ves que en tu corazón crece un nuevo castillo tu mente, veloz, se esfuerza por destrozarlo antes de que se haga grande y duela.

miércoles, 7 de abril de 2010

Mar.

Un paso tras otro, sin prisa, observando cómo sus pequeños pies se hundían poco a poco en la arena. Le encantaba mirarla caminar por la playa. La suave brisa marina le desordenaba la larga melena castaña. Ella avanzaba seria, pero si prestaba atención podía distinguir esa sonrisa juguetona que escondía tras los grandes ojos verdes. No andaba, se deslizaba hacia el agua despacio y con decisión. Iba con calma, disfrutando a cada paso de la suavidad de la arena, notando cada minúsculo grano colarse entre los dedos y hacerle cosquillas.
Llevaba puesto el vestido que él le regaló. Era blanco y largo, de una tela semitransparente que él jamás habría sabido identificar. Unos finos tirantes le dejaban sus hombros al aire, que tras todo el verano parecía que reflejaban la luz del Sol en forma de destellos dorados.
Las olas la hacían moverse de un modo gracioso para mantener el equilibrio, como si se tratase de una curiosa danza entre la naturaleza y ella. Alguna que otra ráfaga de aire le levantaba el vestido hasta los muslos, pero ella lo sujetaba con un sencillo gesto consciente de que él la estaba observando. Entonces se giraba y él comprobaba tristemente que sus ojos se habían vuelto más oscuros, casi azules, del mismo color que el mar que se extendía rabioso ante ellos. Entonces sabía que jamás sería suya, ella siempre pertenecería al mar. Cerraba los ojos y suspiraba. Al abrirlos de nuevo ella ya no estaba allí. Solo el vestido blanco arrugado en el suelo lo acompañaría de nuevo en su rutinaria vida. Con el envolvería ahora todos los pedazos de su corazón, para mantener unidas las partes y evitar así que se perdieran en el mar para siempre
.


ME SIENTO, mar, a oírte.
¿Te sentarás tú, mar, para escucharme?


Rafael Alberti

martes, 6 de abril de 2010

Sonidos de locomotora.


Viajar en tren me incita a escuchar a Sabina. En cuanto la locomotora arranca comienza la canción, cuando era más joven viajé en sucios trenes que iban hacia el Norte…Me encanta viajar en tren, las vías son la gran metáfora de la vida; caminos para elegir, ciudades que dejar atrás y nuevos lugares para descubrir. Mi cara reflejada en el cristal parece que se funde con los infinitos paisajes que pasan por mis ojos como en un antiguo proyector de cine. Hoy no hace viento y las espigas de trigo esperan pacientes a que una suave brisa las haga bailar al ritmo del rock´n´roll de los idiotas. El tren es como una enorme burbuja transparente que rueda entre viejas fábricas abandonadas y exuberantes mansiones, sin importarle el origen de los que viven o vivieron allí. También pasa frente a antiguas estaciones de ferrocarril, algunas semiderruidas que jamás llegaron a utilizarse, por ahí también pasa, pero pasa de largo, con arrogancia, como si nunca debiesen haber sido construidas.…
El tren es también un lugar de huída, de cambios y sobretodo de aventuras… cargamentos de provisiones, hornadas de soldados camino de una guerra sin sentido, enamorados en una apasionada huída, solitarios persiguiendo sus sueños alocados y multitud de gente con una historia particular han circulado entre el traqueteo de estas mismas vías que ahora me llevan a mi hacia una nueva aventura.


Cuando era más joven viajé en sucios trenes que iban hacia el norte
Y dormí con chicas que lo hacían con hombres por primera vez,
Compraba salchichas y olvidaba luego pagar el importe.
Cuando era más joven me he visto esposado delante del juez.
Cuando era más joven cambiaba de nombre en cada aduana,
Cambiaba de casa, cambiaba de oficio, cambiaba de amor,
Mañana era nunca y nunca llegaba pasado mañana,
Sabina

lunes, 5 de abril de 2010

Quiero besarte.

Un beso robado, uno diferente cada noche. Da igual de quien, a ella todos le sabían a él. Cerraba los ojos y sentía el cosquilleo de su barba mal afeitada, su olor, absorbía su olor como si lo necesitara más que el oxígeno para vivir. Hubo un tiempo en el que tuvo principios, ahora ella era una chica diferente, habían pasado demasiadas cosas. No le importaba quién fuera, ni cómo, solo quería sentir unos labios junto a los suyos, aunque sabía que ningún otro beso le daría tanto calor como los que él le regalaba. Había algunas de aquellas sombras sin nombre ni rostro que intentaba levantarle la falda, entonces ella los miraba sorprendida, incapaz de concebir la idea de que otro que no fuese él la tocara. Recordaba con viveza aquellas tardes de verano en las que sus respiraciones se acompasaban, sus corazones se unificaban en un mismo latido y ambos se movían al ritmo de las olas del mar… Por él, por él se ponía cada noche los tacones en busca de besos robados, esperando que algún día apareciese con su sonrisa grande y se la llevase se allí.



Si la vida se deja yo le meto mano
y si no aún me excita mi oficio,
y como además sale gratis soñar
y no creo en la reencarnación,
con un poco de imaginación
partiré de viaje enseguida
a vivir otras vidas,
a probarme otros nombres,


Fotográfa: A´ :)

viernes, 2 de abril de 2010

Atardecer...

Caminando por el paseo marítimo miro la puesta de Sol, reflejos plateados perfilan el borde de la costa. Sin saber porqué me encuentro buscando a alguien a quien coger de la mano, no encuentro a nadie y meto las manos en los bolsillos de mis vaqueros, antes de que nadie aprecie ese mínimo gesto de mis dedos en busca de ti. Levanto la mirada y solo soy capaz de ver parejas que disfrutan de una tarde romántica paseando por la playa. Manos en la cintura, sonrisas coquetas, besos discretos o besos más apasionados, abrazos y caricias distraen mi atención del liso horizonte. Es curioso como cuando una está sola presta más atención a las demás parejas, parece que haya infinitas y por todas partes… yo prefiero pensar que hay más por la primavera. El caso es que todavía no he visto ninguna familia ni grupo de amigos, solo las ya nombradas “parejas felices”. Es alucinante pensar como hace poco menos de un siglo no se podía casi ni andar por la calle de la mano… yo creo que eso era porque “los que mandaban” estaban solos y no querían tener celos ni necesidad de una mano a la que agrarrarse.

29.Marzo, San Sebastián


http://www.youtube.com/watch?v=fQ5f3VspUUQ