jueves, 17 de marzo de 2011

Sentir grande

A veces siento grande; también a veces siento mucho, poco, rápido, despacio, bien, mal, sola o contigo… Pero hoy, hoy siento grande. Me pasa a menudo. Me gusta, sobre todo, cuando lo que siento es felicidad, cuando tengo dentro del estómago como una enorme burbuja de energía tan poderosa que hace que hasta me duela la tripa. Lo mejor de todo es esa sensación, cuando me siento en paz con el mundo y admiro todo lo que veo, como si lo viese por primera vez, en esos momentos una sonrisa espontánea se instala en mi cara y soy incapaz de esconder mis sentimientos tras una máscara de seriedad.


Normalmente la música en directo, los paisajes, el arte y algunas personas hacen que me sienta así. Me llevan a pensar en todo lo bueno que es capaz de producir el ser humano. Por desgracia también la rabia me llena a veces, aunque hoy, hoy es la soledad. Es como una tristeza profunda, un vacío muy muy grande, más grande que el que se siente con la mente. Es una corriente de energía que me recorre el cuerpo y me eriza la piel y que sólo puede soportarse con un abrazo. De momento tendré que conformarme con abrazar mi almohada.
Tal vez os hable un día de esas cosas que hacen que sienta grande y sonría...

This is for the ones who stand
for the ones who try again
For the ones who need a hand
For the ones who think they can
(No puedo quitarme esta canción de la cabeza...)




miércoles, 16 de marzo de 2011

De estreno

Hoy estreno nuevo blog, un nuevo espacio donde contar nuevas cosas. La temática es bastante diferente así que este va a seguir en uso como hasta ahora. Por si os apetece pasaros a echar un vistazo os dejo aquí el enlace, espero que os guste!

(Me hocéis un favor también si me ponéis alguna crítica constructiva o sugerencia)

Las mujeres en los medios de comunicación.

sábado, 26 de febrero de 2011

Me pones.

Lo que más me gustaba de ella era cuando se le incendiaban los ojos. Solía ser una chica segura, independiente, risueña, inteligente... era perfecta. Pero lo que más me atraía de ella era precisamente su capacidad para deshacerse de esa máscara de perfección. Se rompía y se incendiaba bajo el tacto de mis manos.

Sus ojos, más rasgados de lo normal, y su boca entreabierta conseguían hechizarme. Lo mejor de todo era que sólo yo sabía prender su mecha y rasgar la máscara...

O al menos eso pensaba.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Las cuerdas de la guitarra

Cuando sus dedos se pasean delicados por las cuerdas de la guitarra mis sentimientos bailan descontrolados. A modo de marioneta él es capaz de accionar el mecanismo de mi sonrisa con sus notas. Su voz, su letra, su expresión concentrada, su mirada profunda... no puedo dejar de verlo en mi cabeza. Lo imagino hablándome sin parar en esa lengua que no acierto a comprender del todo pero que de su boca suena suave y melodiosa. Tengo ganas de cantar con él, de conocerlo, de darle un  beso...

lunes, 14 de febrero de 2011

- Imagínatelo


- Sería genial

- Tú…

- …contigo

- En una habitación enorme.

- Blanca.

- Eso es. Paredes blancas y diáfanas

- Y las sabanas también blancas.

- Y nada más

- Tú…

- Y tú.

- Los dos desnudos todo el día

- Sí…

- Escribiría poemas en tu espalda…

- Con aquella pluma que compramos en Londres

- Por todo el cuerpo… te llenaría de palabras, de ideas y de sueños de amor.

- Yo dibujaría tus curvas con la lengua y te borraría las dudas y los miedos.

- ¿Todos?

- Todos

- Recorreríamos juntos los pliegues de las sabanas y cantaríamos de felicidad.

- Me encantaría llorar contigo y mezclar mis lágrimas enamoradas con tu sudor.

- Tu aliento con sabor a ron con miel sería suave como las rosas

- ¡Eso es! Rosas, tendríamos todo lleno de rosas…

- Pétalos rojos, suaves y sin espinas.

- Sería genial

- Lo sería

- Te quiero

- Yo también te quiero

- Voy a echarte de menos

- Sería bonito un amor así

- Sería un sueño

- Me voy a trabajar

- Compra tinta para la pluma de camino.



sábado, 12 de febrero de 2011

SECRETO

- ¿Te ha visto alguien?


- Sí, me han preguntado, pero les he dicho que ya me iba a casa.

- ¿Deberíamos contárselo?

- Tal vez… aunque no me gustaría hacerle daño a nadie.

- Ya…

Él la besó suavemente aspirando esas últimas palabras. Qué importaban los demás. ¿Qué les iban a decir?... ¿les contarían lo de los besos? ¿Lo de los paseos? Tal vez entonces deberían buscarle un nombre a todo aquello. No. Era mucho mejor así.

Dejarse llevar suena demasiado bien…